Google Website Translator Gadget

fredag 22. april 2011

This is Jesus the King...


Mathew
27:37 And set up over his head his accusation written, THIS IS JESUS THE KING OF THE JEWS.

Matteus

27:37 Over hovudet hans hadde dei sett ei innskrift med skuldinga mot han: «Dette er Jesus, kongen over jødane.»


Lucas 22.39 - 23.46

Angustia de Jesús en Getsemaní
39 Después de salir, se fue, como solía, al monte de los Olivos; y sus discípulos también le siguieron. 40 Cuando llegó al lugar, les dijo: -Orad que no entréis en tentación. 41 Y él se apartó de ellos a una distancia como de un tiro de piedra, y puesto de rodillas oraba 42 diciendo: -Padre, si quieres, aparta de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya. 43 Entonces le apareció un ángel del cielo para fortalecerle. 44 Y angustiado, oraba con mayor intensidad, de modo que su sudor era como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra. 45 Cuando se levantó de orar y volvió a sus discípulos, los halló dormidos por causa de la tristeza. 46 Y les dijo: -¿Por qué dormís? Levantaos y orad, para que no entréis en tentación.

Jesús es arrestado
47 Mientras él aún hablaba, he aquí vino una multitud. El que se llamaba Judas, uno de los doce, venía delante de ellos y se acercó a Jesús para besarle. 48 Entonces Jesús le dijo: -Judas, ¿con un beso entregas al Hijo del Hombre? 49 Al ver los que estaban con él lo que había de ocurrir, le dijeron: -Señor, ¿heriremos a espada? 50 Y uno de ellos hirió a un siervo del sumo sacerdote y le cortó la oreja derecha. 51 Entonces respondiendo Jesús dijo: -¡Basta de esto! Y tocando su oreja, le sanó. 52 Entonces Jesús dijo a los principales sacerdotes, los magistrados del templo y los ancianos que habían venido contra él: -¿Como a ladrón habéis salido con espadas y palos? 53 Habiendo estado con vosotros cada día en el templo, no extendisteis la mano contra mí. Pero ésta es vuestra hora y la del poder de las tinieblas.

Pedro niega a Jesús
54 Le prendieron, le llevaron y le hicieron entrar en la casa del sumo sacerdote. Y Pedro le seguía de lejos. 55 Cuando encendieron fuego en medio del patio y se sentaron alrededor, Pedro también se sentó entre ellos. 56 Entonces una criada, al verle sentado junto a la lumbre, le miró fijamente y dijo: -¡Este estaba con él! 57 Pero él negó diciendo: -Mujer, no le conozco. 58 Un poco después, al verle otro, le dijo: -¡Tú también eres de ellos! Y Pedro dijo: -Hombre, no lo soy. 59 Como una hora después, otro insistía diciendo: -Verdaderamente, también éste estaba con él, porque es galileo. 60 Y Pedro dijo: -¡Hombre, no sé lo que dices! Y de inmediato, estando él aún hablando, el gallo cantó. 61 Entonces el Señor se volvió y miró a Pedro, y Pedro se acordó de la palabra del Señor como le había dicho: "Antes que el gallo cante hoy, me negarás tres veces." 62 Y saliendo fuera, Pedro lloró amargamente. Jesús ante el Sanedrín 63 Los hombres que tenían bajo custodia a Jesús se burlaban de él y le golpeaban. 64 Y cubriéndole le preguntaban diciendo: -¡Profetiza! ¿Quién es el que te golpeó? 65 Y le decían otras muchas cosas, injuriándole. 66 Cuando amaneció, se juntaron los ancianos del pueblo, los principales sacerdotes y los escribas, y le llevaron al Sanedrín de ellos. 67 Y le dijeron: -Si tú eres el Cristo, ¡dínoslo! Pero él les dijo: -Si os lo dijera, no lo creeríais. 68 Además, si yo os preguntara, no me responderíais. 69 Pero de ahora en adelante, el Hijo del Hombre estará sentado a la diestra del poder de Dios. 70 Le dijeron todos: -Entonces, ¿eres tú Hijo de Dios? Y él les dijo: -Vosotros decís que yo soy. 71 Entonces ellos dijeron: -¿Qué más necesidad tenemos de testimonio? Porque nosotros mismos lo hemos oído de su boca.

Lucas 23 - Jesús ante Pilato
1 Entonces, levantándose toda la multitud de ellos, le llevaron a Pilato. 2 Y comenzaron a acusarle diciendo: -Hemos hallado a éste que agita a nuestra nación, prohíbe dar tributo al César y dice que él es el Cristo, un rey. 3 Entonces Pilato le preguntó diciendo: -¿Eres tú el rey de los judíos? Respondiendo le dijo: -Tú lo dices. 4 Pilato dijo a los principales sacerdotes y a la multitud: -No hallo ningún delito en este hombre. 5 Pero ellos insistían diciendo: -Alborota al pueblo, enseñando por toda Judea, comenzando desde Galilea, hasta aquí.

Jesús ante Herodes Antipas
6 Entonces Pilato, al oírlo, preguntó si el hombre era galileo. 7 Y al saber que era de la jurisdicción de Herodes, lo remitió a Herodes, quien también estaba en Jerusalén en aquellos días. 8 Herodes, viendo a Jesús, se alegró mucho; porque hacía mucho tiempo que deseaba verle, pues había oído muchas cosas de él y tenía esperanzas de que le vería hacer algún milagro. 9 Herodes le preguntaba con muchas palabras, pero Jesús no le respondió nada. 10 Estaban allí los principales sacerdotes y los escribas, acusándole con vehemencia. 11 Pero Herodes y su corte, después de menospreciarle y burlarse de él, le vistieron con ropa espléndida. Y volvió a enviarle a Pilato. 12 Aquel mismo día se hicieron amigos Pilato y Herodes, porque antes habían estado enemistados.

Jesús de nuevo ante Pilato
13 Entonces Pilato convocó a los principales sacerdotes, a los magistrados y al pueblo, 14 y les dijo: -Me habéis presentado a éste como persona que desvía al pueblo. He aquí, yo le he interrogado delante de vosotros, y no he hallado ningún delito en este hombre, de todo aquello que le acusáis. 15 Tampoco Herodes, porque él nos lo remitió; y he aquí no ha hecho ninguna cosa digna de muerte. 16 Así que, le soltaré después de castigarle. 17 , 18 Pero toda la multitud dio voces a una, diciendo: -¡Fuera con éste! ¡Suéltanos a Barrabás! 19 Este había sido echado en la cárcel por sedición en la ciudad y por un homicidio. 20 Entonces Pilato les habló otra vez, queriendo soltar a Jesús. 21 Pero ellos volvieron a dar voces, diciendo: -¡Crucifícale! ¡Crucifícale! 22 El les dijo por tercera vez: -¿Pues qué mal ha hecho éste? Ningún delito de muerte he hallado en él. Le castigaré entonces, y le soltaré. 23 Pero ellos insistían a grandes voces, pidiendo que fuese crucificado. Y sus voces prevalecieron.

Pilato cede ante el pueblo
24 Entonces Pilato juzgó que se hiciese lo que ellos pedían. 25 Les soltó a aquel que había sido echado en la cárcel por sedición y homicidio, a quien ellos habían pedido, y entregó a Jesús a la voluntad de ellos.

Camino al Calvario
26 Y ellos, al llevarle, tomaron a un tal Simón de Cirene, que venía del campo, y le pusieron encima la cruz para que la llevase tras Jesús. 27 Le seguía una gran multitud del pueblo y de mujeres, las cuales lloraban y se lamentaban por él. 28 Pero Jesús, volviéndose hacia ellas, les dijo: -Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, sino llorad por vosotras mismas y por vuestros hijos. 29 Porque he aquí vendrán días en que dirán: "Bienaventuradas las estériles, los vientres que no concibieron y los pechos que no criaron." 30 Entonces comenzarán a decir a las montañas: "¡Caed sobre nosotros!" y a las colinas: "¡Cubridnos!" 31 Porque si con el árbol verde hacen estas cosas, ¿qué se hará con el seco? 32 Llevaban también a otros dos, que eran malhechores, para ser ejecutados con él.

La crucifixión de Jesús
33 Cuando llegaron al lugar que se llama de la Calavera, le crucificaron allí, y a los malhechores: el uno a la derecha y el otro a la izquierda. 34 Y Jesús decía: -Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y partiendo sus vestidos, echaron suertes. 35 El pueblo estaba de pie mirando, y aun los gobernantes se burlaban de él, diciendo: -A otros salvó. Sálvese a sí mismo, si es el Cristo, el escogido de Dios. 36 También los soldados le escarnecían, acercándose, ofreciéndole vinagre 37 y diciéndole: -Si tú eres el rey de los judíos, sálvate a ti mismo. 38 Había también sobre él un título escrito que decía: ESTE ES EL REY DE LOS JUDIOS.

Jesús y los malhechores
39 Uno de los malhechores que estaban colgados le injuriaba diciendo: -¿No eres tú el Cristo? ¡Sálvate a ti mismo y a nosotros! 40 Respondiendo el otro, le reprendió diciendo: -¿Ni siquiera temes tú a Dios, estando en la misma condenación? 41 Nosotros, a la verdad, padecemos con razón, porque estamos recibiendo lo que merecieron nuestros hechos; pero éste no hizo ningún mal. 42 Y le dijo: -Jesús, acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. 43 Entonces Jesús le dijo: -De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso. La muerte de Jesús 44 Cuando era como la hora sexta, descendió oscuridad sobre la tierra hasta la hora novena. 45 El sol se oscureció, y el velo del templo se rasgó por en medio. 46 Entonces Jesús, gritando a gran voz, dijo: -¡Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu! Y habiendo dicho esto, expiró.

Mandagstema

1 kommentar:

Petunia sa...

Veldig vakkert og veldig symbolsk!!!

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

In The Land Of The NORTHERN LIGTHS